Estos elementos, fabricados en Italia, tendrán una función esencial en la conformación del cable principal del puente. Las sillas de torre serán instaladas en la parte superior de las pilas para permitir el cambio de dirección del cable, mientras que las sillas de dispersión estarán ubicadas en los extremos y permitirán distribuir sus diferentes torones hacia los sistemas de anclaje.
En total, el proyecto contempla diez sillas: dos en cada uno de los anclajes y seis correspondientes a las tres pilas de la estructura. Debido a su importancia estructural, su instalación deberá realizarse con altos niveles de precisión, considerando las coordenadas y especificaciones establecidas en el diseño. El anclaje norte será además uno de los principales puntos de coordinación de las próximas obras relacionadas con la superestructura.
Con este cambio de etapa, también aumentan los desafíos para la Inspección Fiscal del Ministerio de Obras Públicas, especialmente por la incorporación de componentes fabricados en el extranjero y estructuras de gran tonelaje. Las próximas labores incluirán la instalación de placas base, trabajos de inyección de mortero, montaje de las sillas y sistemas de pasarelas, manteniendo la calidad, los plazos y la seguridad de los trabajadores como aspectos prioritarios.






