La posible medida genera especial preocupación en Chile, debido a su alta dependencia del diésel estadounidense. Cerca de dos tercios del consumo nacional provienen de Estados Unidos, por lo que una eventual restricción podría afectar el abastecimiento y los precios de los combustibles en el país.
El escenario se produce mientras el petróleo acumula un alza de 14% desde el inicio de la guerra en Medio Oriente y en Chile se anticipa una nueva subida en el precio de los combustibles. Las interrupciones en el suministro mundial también han elevado la presión sobre los mercados.
Ante la posibilidad de que el presidente Trump concrete la medida, el Gobierno chileno señaló que está monitoreando la situación y preparando un eventual plan de emergencia. El Presidente José Antonio Kast también manifestó su preocupación y señaló que una prohibición de las exportaciones sería perjudicial para los mercados y podría impactar los precios de los combustibles a nivel mundial.






