Tras meses de coordinación entre la Fiscalía de Osorno, la Armada, la Policía de Investigaciones (PDI) y la empresa Compas, durante esta jornada de jueves, se dio inicio al esperado proceso de reflote de la embarcación Koñimo I, que naufragó el pasado 27 de enero. La operación marca un importante avance en las diligencias relacionadas con este caso.
Las maniobras de rescate son ejecutadas por la empresa Compas, mientras que la Fiscalía supervisa el procedimiento junto a la PDI y la Armada de Chile.
Durante la jornada también se registró un hallazgo relevante, respecto del cual se efectuarán diversas pericias e investigaciones para determinar todos los antecedentes necesarios.
Hasta el lugar concurrió la fiscal jefe de Osorno, María Angélica de Miguel, quien señaló que «como Fiscalía de Osorno, nos encontramos el día de hoy, tras muchos meses de reuniones y coordinaciones con la Armada, con la Policía de Investigaciones y además también ahora con la empresa Compas Marine, realizando el anhelado reflote de la nave Koñimo I, la cual habría naufragado en este lugar con fecha 27 de enero de este año”.
La fiscal agregó que la maniobra contempla una serie de peritajes que serán desarrollados una vez recuperada la embarcación. “Estamos realizando todas las maniobras necesarias para el reflote que está ejecutando la empresa Compas Marine y posteriormente se van a realizar todas las pericias que requerimos para esta investigación. Por eso está con nosotros la Policía de Investigaciones y contamos también con la constante colaboración de la Armada y los peritajes que realizará la institución en esta operación”, indicó.
De acuerdo con la Fiscalía, las faenas de reflotamiento se extenderán por al menos dos semanas, período durante el cual se desarrollarán distintas maniobras técnicas para recuperar la embarcación desde el fondo marino.
De acuerdo con lo informado por la Autoridad Marítima, una vez concluida esta etapa la embarcación será izada a la superficie y trasladada sobre la plataforma Yagana, donde continuarán las diligencias periciales e investigativas ordenadas por el Ministerio Público y los organismos competentes.
El reflotamiento es considerado una diligencia fundamental para la investigación, ya que permitirá inspeccionar directamente la estructura de la nave y recabar antecedentes que podrían resultar determinantes para reconstruir la secuencia de hechos que culminó con el hundimiento y la muerte de seis tripulantes.
El accidente mantiene actualmente abiertos dos procesos paralelos. Por una parte, la investigación penal encabezada por el Ministerio Público para determinar eventuales responsabilidades. Por otra, la Investigación Sumaria Administrativa Marítima instruida por la Gobernación Marítima de Puerto Montt, destinada a establecer las causas y circunstancias del siniestro desde el ámbito marítimo administrativo.

