El diagnóstico se efectuó mediante controles ecográficos entre las 20 y 24 semanas de gestación, por lo que la madre, Geraldine Igor, fue incorporada a un seguimiento especializado en la Unidad de Alto Riesgo Obstétrico. Gracias a controles frecuentes, el equipo médico pudo monitorear la evolución del tumor y mantener el embarazo hasta las 36 semanas, cuando se programó una cesárea.
La intervención requirió una coordinación precisa entre los equipos de Ginecoobstetricia, Neonatología, Cirugía Pediátrica, Anestesiología y Medicina Transfusional. Tras el nacimiento mediante cesárea, Arianna fue trasladada de inmediato a un pabellón contiguo, donde los especialistas retiraron completamente la masa tumoral. Posteriormente, permaneció algunas semanas en la UCI Neonatal hasta lograr una evolución favorable y recibir el alta médica.
El caso fue destacado como un avance para la salud pública regional, ya que permitió resolver una patología de gran complejidad sin trasladar a la familia hasta Santiago. Desde el hospital valoraron la experiencia de sus profesionales, la infraestructura disponible y el trabajo multidisciplinario, señalando que este tipo de intervenciones fortalecen al Hospital Puerto Montt como centro de referencia para cirugías materno-fetales y neonatales de alta complejidad en la zona sur del país.






