Ante esta situación, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) activó de inmediato los procedimientos de seguridad establecidos para este tipo de incidentes. Como medida preventiva, se ordenó la salida de pasajeros y trabajadores hacia el sector de estacionamientos, mientras se evaluaban las condiciones para resguardar a quienes se encontraban en el recinto.
En tanto, las personas que ya estaban a bordo de los aviones debieron permanecer en sus asientos mientras se desarrollaba el operativo y se entregaban nuevas instrucciones. Hasta el aeropuerto llegaron funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros, quienes comenzaron las inspecciones correspondientes en el hall principal y en los sectores indicados durante la alerta.
Luego de una exhaustiva revisión por parte de los equipos especializados, se descartó la presencia de explosivos en las instalaciones del aeropuerto. De esta manera, el procedimiento finalizó sin hallazgos, tras la movilización de los equipos de emergencia y la aplicación de las medidas preventivas para proteger a pasajeros y trabajadores.






