Abril 19, 2024 9:03 am
Portada » Iglesias de Los Lagos, Aysén y Magallanes se capacitaron en norma de ruidos

La Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) realizó un taller con representantes de iglesias de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, para explicarles la norma de ruido.

La actividad contó con el apoyo de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (Onar) del Ministerio Secretaría General de la Presidencia. “En esta cita, se congregaron más de 35 pastores y representantes de diversas iglesias”, comentó Ivonne Mansilla, jefa de la Oficina Regional de la SMA en Los Lagos.

En la cita se dio a conocer el Decreto Supremo N°38/2011 que regula el ruido de fuentes fijas, entre ellos, el de actividades de servicio, entre los que se cuentan las de tipo religioso.

Se les explicó que los límites que establece la normativa, en horario nocturno (de 21:00 a 07:00 horas), considera en la mayoría de las zonas urbanas, un máximo de 45 decibeles.

Mansilla explicó que además “se dio a conocer cómo se mide el ruido, con qué instrumento, dónde se mide, y cuáles son los limites según la zona del Plan Regulador donde se ubica el templo o salón, y también se les mostró un caso exitoso, que fue el Templo Fuego de Dios, ubicado en una zona rural de Puerto Montt”.

En ese caso, se inició un proceso sancionatorio por superación de la norma en horario diurno y allí su pastor presentó un Programa de Cumplimiento, para hacerse cargo de las infracciones y corregir las desviaciones ambientales que fueron constatadas por la SMA.

Las acciones comprendieron mejorar el material aislante de las paredes del centro de culto. En general, los materiales más utilizados son las espumas acústicas de poliestireno y la lana mineral, como también la reubicación de parlantes e instrumentos y equipos generadoras de ruido. “Al verificar el cumplimiento de la norma, el sancionatorio finaliza sin una multa”, aseguró Mansilla.

Los representantes de iglesias de la zona sur realizaron varias consultas y reconocieron que en muchos casos generan ruidos. En primera instancia se comprometieron a revisar la ubicación de sus salones y templos según el Plan Regulador Comunal, así como hacer mediciones para verificar el cumplimiento de la norma y a mejorar la infraestructura de sus instalaciones.