La Fundación Apoyo Legal T.E.A. cuestionó duramente al Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt por lo que calificó como una “grave incoherencia” en su actuar, luego de que el establecimiento anunciara públicamente que cumpliría un fallo judicial, mientras paralelamente presentaba un recurso para revertirlo.
El caso involucra a un estudiante de 8 años con condición del espectro autista, cuya reincorporación fue ordenada por la Corte de Apelaciones.
Según la organización, el colegio informó a su comunidad educativa que acataría la sentencia que dispuso la reposición de la matrícula para el año escolar 2026. Sin embargo, ese mismo día ingresó una apelación ante la Corte Suprema, lo que —a su juicio— contradice el mensaje de respeto al fallo y genera confusión sobre su compromiso con la inclusión.
Desde la Fundación recalcaron que la inclusión educativa es una obligación legal y no una facultad discrecional. El caso quedó ahora en manos del máximo tribunal del país.

