Una demanda por más de 45 mil millones de pesos fue presentada por la Constructora Baker contra la Municipalidad de Osorno, acusando graves irregularidades en la reposición del Liceo de la ciudad, liderada por el abogado Marcos Velásquez.
Según la acción judicial, el proyecto se licitó con un permiso de edificación caduco y diseños estructurales deficientes que ponían en riesgo la vida de estudiantes y docentes. La empresa denuncia negligencia administrativa, firmas de profesionales sin responsabilidad legal y sobrecostos que quintuplican el valor original de la obra.
La constructora Baker no solo debió costear de su bolsillo rediseños y expertos para subsanar los errores municipales, sino que enfrentó un alza del 300% en materiales durante la pandemia sin compensación alguna. Cuando la empresa ya no pudo sostener la asfixia financiera, el municipio invocó una “paralización injustificada” que la demanda califica de falsa: Baker había retomado faenas tras acuerdos con las propias autoridades.
Tras terminar el contrato a Baker, el municipio y el GORE adjudicaron el 25% o 30% de la obra restante por un monto de $15.889 millones, una cifra que casi quintuplica el valor original de lo pendiente y duplica el presupuesto total del contrato original. Este hecho es presentado como la prueba final de que el objetivo del término anticipado fue encubrir las negligencias previas, sacrificando el erario público y la estabilidad de una empresa nacional.
La liquidación irregular impidió el cobro de avances reales, gatillando demandas ejecutivas de bancos (Itaú, Santander, Chile) y factoring, lo que destruyó la solvencia y reputación de 25 años de trayectoria
El monto demandado como indemnización de perjuicios por constructora BAKER y su propietario Jaime Ramírez, asciende a más de 45 mil millones de pesos.
La constructora, con 24 años de trayectoria, terminó en la ruina tras asumir costos de rediseños y alzas de materiales.

