En la noche de este miércoles, se confirmó la muerte del sargento de Carabineros Javier Figueroa, quien en la mañana del pasado 11 de marzo fue baleado en medio de una fiscalización en la comuna de Puerto Varas.
El uniformado de 36 años de edad, casado con otra funcionaria de la institución y padre de un hijo, se mantuvo casi una semana conectado a ventilación mecánica en el Hospital de Puerto Montt, producto de un disparo en la cabeza, tras acudir al llamado de un vecino que advertía de gente bebiendo en una zona de la vía férrea en Puerto Varas.
Figueroa se mantuvo estabilizado por personal médico de la mano de ventilación mecánica. Sin embargo, su cuerpo no resistió el examen de apnea al que fue sometido durante la noche de este miércoles.
Todo comenzó a eso de las 06:00 horas del miércoles 11 de marzo pasado, cuando un vecino se contactó con el 133 para dar cuenta de personas consumiendo alcohol en la vía pública, en calle San Francisco. A partir de allí, una patrulla policial se hizo presente para realizar la fiscalización y segundos más tarde -por razones que se investigan- un funcionario de Carabineros resultó baleado en su cabeza.
Lo anterior generó un operativo, que incluyó el traslado de la víctima a un centro médico de Puerto Montt, en el que fue diagnosticado con muerte cerebral.
El sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa, murió con 36 años de edad, dejando una esposa -también integrante de la institución- y a un hijo de tan solo siete años.
En cuanto a los responsables, estos aun no son identificados por las autoridades y la investigación se mantiene como reservada.
Ha trascendido que el presidente Kast podría llegar a la zona en las próximas horas para acompañar a la familia e institución en este momento de dolor.

