En una entrevista exclusiva con nuestro medio asociado El Conquistador Red Los Lagos, el exalcalde de Puerto Montt, Gervoy Paredes, rompió el silencio y entregó nuevos antecedentes sobre el proceso judicial que enfrenta por delitos de corrupción, enriquecimiento ilícito, fraude al fisco y lavado de activos.
Desde el estudio, Paredes insistió en su inocencia y aseguró que la investigación está “contaminada políticamente”, apuntando a “poderes fácticos” que, según él, buscaron frenar proyectos urbanos y ambientales como el reconocimiento de humedales, el tren de carga, el plan regulador sustentable, aquellos que querían dividir en dos la ciudad con la Ruta Metropolitana, entre otros.
“Cohecho para mí no existe. Fraude al fisco, nunca he participado. Y lavado de activos, menos. Estoy con la frente en alto”, afirmó, junto con defender que su patrimonio —cuestionado por un aumento de 214 millones de pesos— se explica por créditos, ventas de inmuebles, pagos electorales y no por desvíos de fondos.
Informe de la PDI y autores confesos
El exedil también reveló que informes de la PDI respaldarían su versión y “echan por tierra” las acusaciones. Además, reconoció errores en su gestión, como haber contratado “gente que no se lo merecía”, pero descartó haber tenido conocimiento de irregularidades sistemáticas en contratos y licitaciones.
“Aquí hay cuatro personas que incluso están prácticamente confesos. Se sabe lo que hicieron, ocuparon la plata en el casino, en varias partes. Yo nunca he participado en fraude al fisco ni en lavado de activos”, respondió con firmeza.
El exedil descartó tajantemente la existencia de “plata enterrada” o patrimonio injustificado, asegurando que sus bienes se explican por créditos y operaciones transparentes. “Yo compro lo que quiero con mi plata y lo puedo justificar”, junto con defender que los informes económicos de la PDI respaldan su versión.
Sobre el caso de los fondos SEP, Paredes responsabilizó directamente a exfuncionarios. “Desde el primer minuto se ocuparon de la plata. Yo no soy contador-auditor ni fiscal, para eso están los equipos de control de la municipalidad, no todo tenía que conocerlo o saberlo, había personas que se encargaban de visar las cosas y yo firmaba”.
Estadía en la cárcel y nuevos desafíos
Gervoy Paredes recordó con emoción los gestos de cariño que recibió durante su estadía en la cárcel. El exalcalde relató que, pese a la dureza de la prisión preventiva, hubo personas que se acercaron a agradecerle por lo que había hecho por ellos o por sus familias durante su gestión municipal.
“En la cárcel me encontré con gente que me decía: ‘Alcalde, gracias por lo que hizo por mi hijo, por mi madre, por nuestra organización’. Ese apoyo me sostuvo. No todo fue abandono ni reproche; también hubo reconocimiento y afecto sincero.”
Paredes aseguró que esas muestras de gratitud le dieron fuerzas para resistir y mantener la frente en alto. “Si debo volver a prisión, lo haré con dignidad. Pero sé que no estoy solo: hay personas que valoran lo que hicimos por la comunidad”, afirmó.
Respecto a los nuevos desafíos, aseguró que “voy a poner todos los temas sobre la mesa. Puede ser que me convierta en youtuber o que lance un podcast y no descarto un libro. Con la ayuda de asesores, porque reconozco que en lo digital tengo una brecha, quiero contar mi versión sin filtros.”
Facultades limitadas de alcaldes y autocritica
En uno de los pasajes de la entrevista, Paredes explicó cómo, en su rol de alcalde, se enfrentó a denuncias de irregularidades en el DAEM y las limitadas facultades que tenía para intervenir directamente. Recordó que, cuando los directores detectaban anomalías, se activaban protocolos internos y se informaba a la Dirección de Control o a la Fiscalía, pero subrayó que la ley de municipalidades establece un organigrama donde las responsabilidades son individuales y recaen en cada área técnica.
“El alcalde es autoridad política y administrativa, pero no puede meterse en el DAEM, por ejemplo. Para eso están los equipos de auditores y los directores. Mi rol era activar los protocolos y denunciar lo que correspondía”, señaló, al insistir en que las irregularidades no dependían de su gestión directa.
Paredes habló de la traición política que vivió durante su gestión, al señalar que varios de quienes celebraron su caída, hoy son asesores en la administración del alcalde Rodrigo Wainraihgt. “Hubo gente que brindó cuando yo caí preso, que me apuñaló por la espalda y que ahora trabaja en el municipio. Son los llamados tontos útiles, que se prestan para los poderes fácticos”, expresó con evidente molestia.
Sin embargo, Paredes contrastó esa experiencia con el énfasis social que marcó su gobierno comunal: entrega masiva de útiles escolares, subvenciones a organizaciones de adultos mayores y discapacitados, infraestructura deportiva y programas que, según él, mejoraron la calidad de vida de miles de familias. “Nosotros le pusimos alma a Puerto Montt, con obras y con números duros. No fuimos puro TikTok, fuimos gestión social real”, subrayó.
En su autocrítica más directa, Gervoy Paredes reconoció que uno de los errores de su gestión fue haber contratado personas que “no se lo merecían” y que terminaron involucradas en irregularidades. “Yo no soy detective ni fiscal, ¿cómo podía adivinar? —señaló—. Mi rol era político y administrativo, activar protocolos cuando se detectaban anomalías, pero no podía intervenir directamente en áreas técnicas como el DAEM. La principal autocrítica que hago es haber confiado en gente equivocada, porque eso afectó la imagen de la administración y abrió espacio a cuestionamientos que hoy se usan en mi contra.”
Consultado sobre las acusaciones de haber tenido “funcionarios fantasmas” o de haber contratado familiares, Paredes fue enfático en descartarlo. Señaló que muchas de las imputaciones iniciales se redujeron a temas administrativos y no penales. “Eran diecisiete puntos y quedaron solo ocho. La sobredotación no es un delito, es un tema administrativo. Si fuera por eso, el 90% de los alcaldes estaría preso. Yo no estoy por 31 mil millones de pesos ni tengo plata en las paredes, eso no existe, es un juicio político”.
Futuro judicial
El exalcalde también criticó las filtraciones de documentos o pruebas de audio, durante la investigación, acusó que se usaron más para el morbo que para la justicia, y recordó que incluso cuatro días antes de una elección se intensificaron las acusaciones en su contra. “Este municipio nunca estuvo quebrado, siempre tuvo números azules y programas sociales funcionando hasta el último día. Decir que no había plata es falso. Lo que sí está claro es que hay cuatro personas prácticamente confesando haber usado dinero de manera indebida, y esas responsabilidades son personales, no mías”, afirmó, al defender que su gestión mantuvo un fuerte énfasis en lo social pese a las irregularidades detectadas en el DAEM.
Consciente de las acusaciones y del peso político de su caso, el exalcalde aseguró que está preparado para enfrentar lo que venga, y lamentó que haya que esperar hasta noviembre para la audiencia de preparación del juicio oral. “A mí me enseñaron en política que la derrota se convierte en victoria. Sí, hubo gente que se robó la plata, están confesos, pero lo mío es un asesinato político. Con la Defensoría Penal Pública vamos a salir de las brasas, de las llamas, y ya veremos. No es llegar y acusar, en el futuro nos veremos las caras con más de alguno.”
Finalmente, aseguró no guardar rencor en contra de su ex partido y que su salida del socialismo fue voluntaria, más allá de su posterior expulsión y que la ofensiva en su contra buscó “matarlo políticamente” para impedir su llegada al Congreso. “Ya se cumplió el objetivo, dijeron algunos. Pero lo que no saben es que se han visto vacas volando y muertos cargando adobes, fue un diseño político orquestado”, ironizó.

