Luego de cinco horas de audiencia de formalización, el Juzgado de Garantía de Puerto Montt resolvió suspender la instancia seguida en contra de siete funcionarios de Gendarmería del penal Alto Bonito y una persona civil, imputados por los delitos de cohecho, soborno y lavado de activos.
Durante la jornada, la fiscal Nathalie Yonsson, del Ministerio Público, detalló hechos que habrían ocurrido en los módulos 41, 42 y 43, entre fines de 2023 y diciembre de 2025, describiendo la forma de operar y los cobros que, presuntamente, realizaban los imputados.
Según lo expuesto en audiencia, los gendarmes vendían alimentos a los internos, entre ellos sushi, curantos y sándwiches, con precios que oscilarían entre $30.000 y $50.000. Además, una botella de ron habría sido comercializada en $150.000.
De acuerdo con declaraciones de internos, funcionarios, familiares y escuchas telefónicas, también se habría comercializado material prohibido, incluyendo teléfonos celulares, drogas e incluso medicamentos como Viagra, infringiendo la normativa penitenciaria vigente.
La fiscalía indicó, además, que se habrían cobrado sumas por el uso de baños para permitir encuentros sexuales entre internos y sus parejas, conductas expresamente prohibidas y sancionadas al interior del recinto penal.
El tribunal dispuso continuar con la revisión de antecedentes este miércoles a las 11:00 horas, en el mismo Juzgado de Garantía de Puerto Montt, donde se escucharán los argumentos de las defensas de los imputados.

