El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Puerto Montt dictó un veredicto condenatorio, de manera unánime, contra una mujer de 24 años por los delitos de robo con violencia calificado y maltrato de obra a carabinero en servicio. La sentencia definitiva será leída el próximo 2 de enero, instancia en la que la acusada podría enfrentar una pena superior a 15 años de presidio.
La resolución acogió íntegramente la acusación presentada por el Ministerio Público en contra de Kattya Yasmín Santana Andrade, tras acreditarse su responsabilidad en el ataque a un conductor de taxi colectivo de la línea 5 Mirasol.
El tribunal —integrado por la jueza Rosario Cárdenas y los magistrados Jorge Díaz y Andrés Villagra— fundó su decisión en un conjunto de pruebas que incluyó declaraciones de testigos, registros de cámaras de televigilancia y peritajes médicos elaborados por el Servicio Médico Legal.
De acuerdo con lo expuesto en el juicio, los hechos ocurrieron la mañana del 11 de junio de 2024, cuando la imputada abordó el vehículo simulando ser pasajera. Al llegar a la intersección de avenida Crucero con calle Calbuco, extrajo un arma blanca y amenazó al conductor, un hombre de 61 años, para sustraerle dinero en efectivo.
Tras apropiarse de $17.000, y ante la resistencia del chofer, la agresora lo atacó en reiteradas ocasiones, provocándole lesiones graves en uno de sus brazos, las que derivaron en secuelas funcionales permanentes. Estas lesiones dejaron a la víctima médicamente imposibilitada de continuar ejerciendo su trabajo como conductor.
El Ministerio Público solicitó una pena de 15 años y un día de presidio mayor en su grado máximo por el delito de robo con violencia calificado, además de 541 días adicionales por el ataque al funcionario policial ocurrido durante la detención.
Durante la audiencia también se destacó que Santana cometió el delito apenas nueve días después de recuperar su libertad, tras cumplir una condena previa por robo con intimidación en la ciudad de Concepción, antecedente que fue considerado relevante en la causa.
La fiscal Pamela Salgado valoró la solidez de la prueba rendida, señalando que quedó plenamente demostrado que la acusada fingió ser pasajera, utilizó un arma blanca y causó lesiones graves con consecuencias permanentes para la víctima.

